La extinción

¿Habrá dejado acaso de importarnos la gloria?

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Indelebles mis trazos

Publicado por Nenita

Reunidos se hayaban todos donde habitan las musarañas. Todos se miraban o se esquivaban, algunos compartían secretos, como lo hice yo. A la hora en que canta el gallo, las ganas aguardan agazapadas a una nueva ilusión, sí... Las dos chicas de las antenas sirven hoy de espejo. Ví lo que un día fui. Pero ya no lo soy. Reían y compartían historias llenas de ilusión. Jugaban a las casitas de muñecas mientras presumían de carmín rojo en los labios. Se sorprenderían, si después de aquella tarde en la comuna de los iguales, supieran que la mujer de la cara impasible les refleja en sus escritos.


Creer que aquello que contaban sobre las sonrisas se fuera a materializar en tan poco tiempo no estaba previsto. Al menos, no esperaba sentirlo en mis carnes hoy, ni mañana... no tuve que hacerlo, simplemente llegó. Mucho menos creí que ellas vinieran en nombre del tiempo a advertirme de mis descuidos. Ellas no piensan, son bellas, pero no lo saben. Aún. Sentí envidia, incluso celos. Reconozco que las miré, las miré curiosa mientras exponían ante todos aquello de lo que carezco, aquello que no tengo, lo que perdí.

Todos aquellos chicos también leen el libro grande. Aún no han llegado a la página donde acontecen las heridas, los cambios, el no poder hacer nada. Aún permanecen felices y quizás lo hagan siempre, quizás sólo yo perdí mis muletas, mi talismán, mis tesoros. Da gusto observarles entre los matojos, y a veces incluso a cara descubierta, revoltosos y derrochando la luz de los primeros, quizás segundos, despertares. Ellos admiran una columna sólida, se quedan embobados, creen que es fuerte y quieren ser como ella. La miran y la remiran aspirando a llegar, algún día, a adquirir su firmeza, a no tambalearse, a llegar a la cumbre, una vez consumido el tiempo necesario que aún les falta para realizar los sueños. Yo sin embargo, les envidio a ellos... por su frescura, que es efímera. Aunque ellos no lo saben todavía, y a mí me gustaría advertírselo, pero de nada serviría.

Más adelante, cuando detrás de la ventana y desde un séptimo piso, me asomo discreta a la fiesta de los pavos reales, me quiero unir a ellos, pero quizás la carne ya no esté tan tierna.

Me llama para llevarme con ella, descuidada y feliz, segura y cándida, no tiene miedo. Gracias a ella nos esperan, y es una buena baza, no debe desaprovecharla, creo que es consciente, tomó conciencia al fin. Alguién creyó que lo haría tarde, cuando todos le llevaran una gran ventaja quizás, demasiada como para no dejarla atrás, pero nadie lo hizo sin embargo… nadie la dejó atrás. Quizás ella corrió, quizás corrió con todas sus fuerzas, aunque nadie lo vió.
Por un momento quise desprender su luz, pero sobre todo atraer la de los demás, la de todos aquello que le aguardaron fieles. A pesar de todo, a pesar de la desventaja, de los pormenores, la esperaron. A los que no corren nunca, nunca les esperan y quizás fue que ni siquiera siendo nosotros los que esperamos nos dignamos a hacer un alto en el camino... y aguardar a los que se quedaron atrás. Quizás, aún hoy, sigamos sin hacerlo. No sé cuál fue la razón, pero nada ha salido como esperábamos. Yo me fui y ellos, aún, se quedaron juntos, a la salida, todos juntos... Y pronto se reunirán de nuevo...

Llegué a casa, y cuando el Sol se puso, soñé con todas aquellas pérdidas. Hacía mucho tiempo que no estaba con ellas, quizás me apetecía verlas, quizás, a pesar de sus defectos... Vinieron a recordarme que las perdí, pero también que no fui la única culpable y que aunque se hubieran quedado no hubiera sido lo mismo. El acople siempre fue bastante defectuoso, no como ellos… pero lo importante es que vuelven. Y sufro en mi delirio y ya no sé si lamento haberlas perdido a ellas, a ellos, a todos…, ya no sé si a cambio de la impermeabilidad mereció la pena, porque a pesar de las firmes creencias y de que hoy me siento segura, sigo siendo débil y vulnerable. Pero ellos creen que escondo algo y que derrocho autosuficiencia, creen que tengo glamour. Pero no lo tengo ni les tengo, quizás nunca les tuve. A ellos no, quizás a otros, no eran los mismos... quizás acaben igual, quizás no. Pero se dispersaron... todos se dispersaron, y hoy me sentí sola.



11 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé cómo decirte ésto, porque no estoy segura de haber entendido bien el "mensaje"... lo único que puedo aportar es en base a mi experiencia. La soledad es necesaria, es una instancia donde uno se prepara para dar el siguiente paso, para subir el próximo escalón. No es mala, al contrario, te nutre, te da fuerzas y te acompaña (aunque parezca ridículo). Lo terrible es cuando uno deja de ser compañero de sí mismo... mientras te tengas a tí, dispondrás de las fuerzas suficientes y de claridad para sobrellevar cualquier obstáculo.
Mira:
Hace 2 días pensé que se me acababa la vida. La persona que más amaba me dice que ya no siente lo mismo hacia mí, que algo se rompió, que ya no hay magia, que somos muy diferentes, que no podemos seguir. Sentí que me derrumbaba, me sentí nada, sola en mitad de la nada... sin embargo nunca estuve sola, había alguien, en otro lado, esperando por mí, desde hacía más de un año y yo no lo supe hasta ayer. Un hombre que me ha amado durante 15 años en silencio. ¿Por qué ahora? ¿por qué me dí cuenta ahora?, justo cuando mi actual relación se rompió... porque era el momento, porque tenía que ser así, porque Él es.
Siempre hay una lucecita cariño, siempre, uno nunca está solo...

Me gustó mucho tu texto, muy maduro.

Angel dijo...

El texto es complicado si uno no sabe de qué va, quizás pude deslumbrar algo en el sentido de tus amigos y la gente que te rodeaba, de tu anterior grupo, que por circunstancias de la vida, te separaste de él, y hoy te sentiste sola. Me gustó mucho tu post. Y no te sientas sola, siempre hay gente esperando ser descubierta.

Belén dijo...

Si, la soledad es buena compañera si no es una carga, a veces si te puede cargar sin duda... pero si te nutre como dice Paola...

De todas formas, no creo que estemos solas del todo, siempre hay alguien :) aunque sea en la red, no se....

Besossss

Mucha dijo...

Interesante tu escrito.besos desde mí

Anónimo dijo...

Ay Nenita, no lo decía por tí. Tus palabras siempre son gratas.
Estoy tan nerviosa, esperando... hace 15 años que no lo veo, y ahora estoy aquí, comiéndome las uñas, esperándolo... me acaba de llamar y viene en camino a buscarme.... me llevará lejos, me llenará de caricias y besos, me amará como nunca nadie lo ha hecho, de eso estoy segura... ¡¡Ayyyy!!!, me duele el estómago, de los puros nervios.

Besos.

Alma dijo...

Todos nos sentimos inseguros y somo vulnerables ante muchas situaciones,no por ello perdemos la seguridad en otras. Espero que esa sensación de soledad sirva para poder llenarte de ti misma.

Besosos salados

Amarcord dijo...

que onírico paisaje de gente qe estuvo, que ya no estará, que quizá, volverán a tu mente cuando menos lo esperes.
El tiempo se lleva lo que dejó, pero nunca se está solo del todo, ni siquiera entre recuerdos.
Mordiscos

Anónimo dijo...

Me ha gustado tu prosa. Espero poder disfrutar más de ella en futuras visitas.

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado

Nenita dijo...

Paola: Lo sé pao, sé que da fuerzas y "acompaña",y yo soy de las que también lo siento así, pero hay momentos en los que aún con esa fuerza, se siente y se nota, y... te hace reflexionar sobre los trazos realizados en tu camino hasta llegar hasta el lugar en que te encuentras... Lo de tu encuentro es de esas gratas sorpresas que da gusto recibir y que a todos nos gustaría vivir en nuestras propias carnes. Espero que el encuentro sea el deseado y que te lo pases estupendamente bien!! 15 años madre mía! Si es que el destino.... Bien por tí!Besossss afortunadísimos!!

Ángel: pues para ser un texto complicado lo entendiste muy bien... No olvidas que lo que importa es lo que tu interpretes, cómo lo sientas tú. Y es verdad, aún queda mucha gente por descubrir. Besitoosss

Belén: gracias guapa, tienes bastante razón. Cosas que se sienten, reflexiones sin más... Besossss

Muchacha de la torre: Gracias. Vuelve cuando quieras. Besosssss

Alma: Pues sí alma, creo que cada golpe sirve. Un viejo amigo me dijo una vez que había entendido que en la vida sólo se tenía a sí mismo. Mirado desde cierto punto de vista, puede ser verdad... Besossss

Amarcord: Los recuerdos hacen una gran compañía... a veces grata, otras no tanto. Más mordiscos

Borja f.caamaño: muchas gracias borja. Bienvenido y vuelve cuando quieras, estaremos encantados de contar con tu compañía. Abrazos para tí también.

Hitlercito dijo...

licor de diente de león

Nenita dijo...

Hitlercito: Gracias y bienvenido. Estás en tu casa.